ZIMOUN. Arquitectura aural.

“La vida que ocurre en un edificio o ciudad no está solamente anclada al espacio sino que surge del mismo espacio”

Cristopher Alexander, 1979.

La conciencia espacial-auditiva es más que la mera habilidad para detectar los cambios sonoros del espacio, incluye también las experiencias espaciales relativas a la emoción y el comportamiento. Los oyentes reaccionan tanto ante las fuentes sonoras como ante la acústica espacial dado que cada una de ellas forma parte de estímulos aurales con significados sociales, culturales y personales. Dependiendo del diseño físico y del contexto cultural, la arquitectura aural puede estimular  ansiedad, tranquilidad, socialización, aislamiento, frustración, miedo, aburrimiento, placer estético…

Esta conciencia espacial-auditiva, una compleja amalgama de atributos espaciales, percepción auditiva, historia personal y valores culturales, se manifiesta principalmente de cuatro maneras. Primero, la influencia en nuestro comportamiento social. Algunos espacios enfatizan la privacidad aural o agravan la soledad; otros refuerzan la cohesión social. Segundo, nos permite la orientación y la navegación a través del espacio. Los objetos y superficies acústicas complementan  la visión o, en el caso de la oscuridad o falta de visión, puede reemplazar a ésta. Tercero, afecta a la percepción estética del espacio. Despojado este de cualquier elemento acústico, un espacio es tan estéril y aburrido como un páramo yermo, muros grises. Así como los ornamentos “visuales” pueden convertir un espacio más agradable a la vista, también los ornamentos “aurales” pueden hacer lo mismo para el oído, añadiendo riqueza aural al espacio. Cuarto, la conciencia espacial-auditiva aumenta nuestra experiencia con la voz y la música. Las condiciones acústicas de un espacio se fusionan con las fuentes sonoras para crear una experiencia aural unificada. El espacio así se transforma en una extensión de los eventos sonoros que en él se desarrollan.

Zimoun es un artista autodidacta, nacido y con residencia en Berna, Suiza. Conocido por sus “arquitecturas sonoras” piezas donde se combinan materiales industriales como cajas de cartón, bolsas de plásticos, …, con elementos mecánicos como motores, micrófonos, altavoces y ventiladores. Zimoun crea complejas esculturas sonoras kinéticas mediante la composición de objetos industriales de acuerdo a sencillas reglas, instalaciones como sistemas cerrados con cualidades y reglas similares a criaturas artifciales. Una vez en marcha, entran en un “interminable proceso de (de)generación”. Obsesionado con la simplicidad de los objetos, el movimiento y el sonido se opone, obstinadamente, a los dictados de los medias tecnológicos, recordandonos la capacidad del artista para transformar nuestra percepción del entorno. Los nombres de sus piezas dejan entrever los ecos de su posición ideológica. que confrontan el misterio del proceso artístico y de la inspiración con el espiritu del DIY (hazlo tu mismo). Estos nombres deconstruyen la naturaleza de las obras definiendo con exactitud los elementos que se han usado en ellas.

Ritmo y caos, sonido y silencio son algunas de las dialécticas que caracterizan sus obras, de las que aquí os presentamos una selección.

Álvaro Hernández Altozano

 

 

20 prepared dc-motors, 81 cardboard boxes 70x70x70cm

Zimoun + Hannes Zweifel 2014

 

 

 198 prepared dc-motors, wire isolated, cardboard boxes 30x30x8cm

Zimoun 2012

 

329 prepared dc-motors, cotton balls, toluene tank

Zimoun 2013