Casa Dos Cubos. EMBAIXADA arquitectura


El nuevo cuerpo arquitectónico que recorre todo el espacio disponible, multiplica el finito y tectónico interior en una nueva serie de lugares y situaciones programáticas.

En la última década del siglo XX, como siempre, especialmente en la vieja Europa, la comisión de los proyectos que demandan la conservación, renovación y conversión de las construcciones del pasado reciente y lejano, y de las tipologías más diversas, y las matrices culturales – esta arquitectura a menudo se convierte en el campo de las ideas arquitectónicas y la experimentación es uno de los temas más desafiantes de la ciudad contemporánea. No sólo debido a las condiciones urbanas, sino también debido a las demandas históricas, sociales y políticas.
Este síndrome de conservación, a veces lleva a la sobrevaloración de las estructuras del edificio. La edad no es una garantía de la calidad arquitectónica, por el contrario, se trata de un proceso de selección natural. La adecuación a los nuevos y contemporáneos programas puede ser muy susceptible a error. Si en ciertos casos la posibilidad de adecuación está inscrito en la identidad espacial del edificio, en otros el cambio de usos se revela insuficiente, lo que lleva a un significado inconsistente en el carácter del edificio. A veces, la preservación de la arquitectura que tenemos, puede ser, la peor manera de Destrucción.

El proyecto forma parte de un programa nacional y de gobierno – el Programa Polis. La estrategia consistía en revitalizar las ciudades mediante la introducción de nuevos equipos, tales como la vigilancia del medio ambiente y edificios de oficinas de Interpretación (Emio). El objetivo de este proyecto es dinamizar la rehabilitación de la ciudad. El Emio son la infraestructura pública para la exposición y otros eventos culturales y regionales en materia de temas ambientales.

El proyecto es una reconversión de la infraestructura anterior, la que juega un papel relevante en el contexto social y urbano de la ciudad de Tomar, aunque sin ningún interés arquitectónico particular. Situado en el inicio del centro histórico de la ciudad, el edificio ha sido objeto de varios anexos y cambios a lo largo de los años, encontrándose a veces amenazado por la insuficiencia y la decadencia para el uso previsto. A pesar de eso, el edificio está protegido bajo las ordenanzas de preservación histórica.

El nuevo programa consta de dos zonas diferenciadas: la zona de exposiciones públicas, reuniones y una cafetería; y un área privada que consta de aulas y alojamiento de los artistas invitados. Frente a los planes de regulación, el diseño mantiene toda la construcción del perímetro externo, mientras que el interior, totalmente deteriorado. Por lo tanto y debido al programa funcional, la nueva construcción se estableció como la anatomía de la edificación existente. El nuevo cuerpo arquitectónico que recorre todo el espacio disponible, multiplica el finito y tectónico interior en una nueva serie de lugares y situaciones programáticas. Las áreas privadas se definen volumétricamente dentro de la estructura y optimizado para habitabilidad. Cada uno con su propio acceso, ambiente, identidad, forma, dimensiones y uso. La vida social, exposiciones y reuniones tienen lugar en el espacio intersticial alrededor de la nueva estructura, y se caracterizan y organizan por los eventos programáticos definidos en los espacios cerrados.

CASA DOS CUBOS from Merces Tomaz Gomes on Vimeo.

Los espacios ”nacen” de la tensión visceral de la simbiosis y de la tensión entre este organismo arquitectónico y los límites físicos que lo mantienen en cautiverio. El edificio existente adquiere una lectura interior nueva, reconfigurado y transformado en un espacio unitario y hermético con el uso de pintura blanca mate y revestimiento de resina epoxi. Para el organismo que contamina el interior, se creó y desarrolló un tipo de piel. La materialidad intenta ser a la vez abstracta y expresionista. A través de una especie de alquimia, se desarrolló la sustancia, una receta, mediante la conjunción de algunos ”ingredientes”: pigmento oscuro, resina acrílica y esferas reflectantes de cristal. Las entrañas de este animal fueron pintados con pintura blanca brillante y recubrimiento de resina brillante epoxi.
Una máquina capaz de producir el espacio, instalado en una cáscara que se desinfló progresivamente y luego insuflado con una forma nueva y extraña de vida.

Datos técnicos:

Arquitectos: EMBAIXADA arquitectura
Ubicación: Praceta Alves Redol, 2300 Tomar, Portugal
Equipo: Albuquerque Goinhas, Augusto Marcelino, Cristina Mendonça, Luis Baptista, Nuno Griff, Pedro Patrício, Sofia Antunes
Área
Proyecto: 2007
Área Cortes: 980,34 sqm
Fotografías: Cortesía de EMBAIXADA arquitectura

 

Recopilado y traducido por Leyre Ortuño Madero