Never Never Land. Andres Jaque Arquitectos

Construcción de una vivienda en Cala Vadella, Ibiza que pretende ensamblar un proyecto medioambiental, conservando la belleza y biodiversidad del valle, generar escenarios de seguridad económica a su propietario y construir un espacio en el inbetween entre lo posible y lo deseado.

La Casa en Never Never Land explora el papel que la arquitectura, como práctica de restitución tecnológica de las relaciones sociales, juega en el ensamblaje de las esferas íntimas con las de la acción colectiva y con aquellas en que se producen las imágenes del deseo. Explorar cómo mediante el diseño de los sistemas materiales que sirven de soporte a la experiencia del día a día, podemos permitir que ésta acontezca de forma simultánea en diversos espacios: en la riqueza medioambiental de la isla; en los estándares de calidad de las ciudades europeas; en la “felicidad extrema”.

La actuación parte de una parcela en pendiente, de 1300 m2, con acceso por su parte más alta por una pequeña carretera, en el valle de la Cala Vadella, un pintoresco puerto natural en el que amarran durante los meses de verano embarcaciones de recreo en busca de fragmentos de la Ibiza anterior al boom del turismo. Con una pendiente media del 20% y orientación noroeste, desde el terreno puede verse la puesta de sol sobre un paisaje poco construido que cuenta con una cobertura vegetal continua, hábitat de una estimable diversidad animal y soporte adecuado de sus migraciones. La casa se concibe como el conjunto de mediadores materiales que permite instalar el día a día del autor del encargo al mismo tiempo en el soporte medioambiental.

Cuidado medioambiental; La propuesta impone la necesidad de preservar en lo construido, en la medida de lo posible, las continuidades cualitativas del soporte natural del valle. Principalmente:

1.- La continuidad del tejido arbóreo

2.- La continuidad de la escorrentía y de la permeabilidad del suelo.

3.- La continuidad de los regímenes hídricos, evitando cualquier tipo de aporte de agua al sustrato por riego o filtrado, para no favorecer condiciones novedosas que hagan posible la emergencia de especies invasoras.

4.- La preservación de los ciclos materiales (el sustrato queda liberado de transformaciones para que así prosigan las funciones de descomposición de materia orgánica y cierre de ciclo materiales).

El diseño; Incorpora las continuidades por medio de cuatro decisiones tácticas:

1.- Minimizar en la medida de lo posible la tala. Adapta las geometrías del proyecto e inscribe lo construido en los espacios disponibles entre árboles, que de esta manera atraviesan el interior de las edificaciones.

2.- Elevar más del 80% de la masa edificada sobre pilares y evitar cualquier tipo de transformación del suelo.

3.- Agrupar todos los equipos de filtrado y tratamiento de residuos así como las instalaciones de acumulación de agua, en un vaso compacto de hormigón armado, evitando que actúen como agentes recualificadores del valle.

4.- Compensar la cantidad de sustrato afectado por la cimentación y por el vaso compacto, mediante la incorporación en diferentes zonas de la envolvente de una masa de sustrato integrada en la edificación, que tras un proceso de adaptación, se convertirá en el hábitat de una masa vegetal y animal equivalente a la que la edificación hizo desaparecer.


Sociedad de deseos. La casa debe permitir la emergencia de estados de convivencia y asociación interpersonal en los que lo factible interactue con lo deseado. La Casa en Never Never Land fragmenta la masa edificada para permitir una comercialización flexible y especializada de la vivienda. El conjunto edificado se divide en tres elementos:

- Casa principal

- Cabaña 1

- Cabaña 2

El interior; La suspensión del plano del suelo, presente en la imaginería vinculada al Peter Pan de J. M. Barrie, como escape a la planificación regular de la educación y la organización unitaria del tiempo de trabajo. La imbricación de lo humano con las estructuras vegetales, tan presente en las narrativas naturistas y en todo tipo de productos culturales derivados. La planta libre como modelo que optimiza la disponibilidad programática del espacio. El salón exterior como laboratorio de una vida no climatizada, presente en la mayoría de las idealizaciones de la llamada “vida mediterránea”. El dormitorio público de, por ejemplo los bed-in for peace. La casa equipada para “dormir allí donde te quedes dormido” o la casa como paisaje amable. El Café del Mar, o el chill-out fente a la puesta de sol, como espacio de interhumanización no disputada. La ducha como promesa de romances furtivos, como en numerosos ejemplos publicitarios y narrativas de la industria de productos audiovisuales pornográficos. La cocina asamblea, del “la fiesta empieza cocinando entre todos”. El salón-speaker de la tradición de los clubs dance, espacio sonoro construido como caja de resonancia. O, entre otros muchos, también la cabaña del “me olvido del mundo” como la del abuelo de Heidi en los Alpes austríacos. Por este motivo decidimos llamarla la Casa en Never Never Land. Porque éste es también el solar en que la casa está construida.

La pendiente de la parcela permite que cada una de las partes cuente con vistas lejanas del mar sin interferencias entre ellas y permite una fácil división del jardín. El diseño de la edificación replica en cada parte la estrategia general de equipamiento de manera que cada unidad segregable cuenta con una banda de instalaciones en la fachada desprovista de vistas del mar, una segunda banda de espacio multiusos adaptable acristalado hacia el noroeste y una terraza suspendida sobre el sustrato natural.

Never Never Land esta relacionada con la música electrónica; con el nudismo y el naturismo; con el romance fugaz; la fiesta improvisada ante la puesta de sol o bien con un plan de jubilación; todo con notas de felicidad extrema.

 

Arquitecto: Andrés Jaque Arquitectos
Ubicación: San Jose, Ibiza, España
Proyecto: Abril 2007
Construcción: 2008-2009
Equipo de diseño: Jorge Ruano, Alessandro Armelini, Guido Brandi, Teresa del Pino, Borja Gómez, Alejandro Martín Maté, Leandro Morillas, Pedro Pinto-Correia, Karin Rangel, Alberto Rey, Adeline Ruiz, David Segura, Natalia Solano
Dirección de obras: Andrés Jaque, Jorge Ruano, Juan Boo
Consultor Sociólogo: Pablo Hurlé
Instalaciones: Nieves Plaza
Estructuras: io7
Presupuestos y mediciones: Calle 51
Amueblamiento: Luis García Fraile
Asesor en productos inmobiliarios: Christina van Ederen
Fotografías: Miguel de Guzmán

Artículo seleccionado por Leyre Ortuño Madero.

© Andrés Jaque Arquitectos