Pisando Fuerte. Angeles Brugera Asensio

La tradición en fabricación de zapatos en la industria española siempre ha tenido una presencia importante en cuanto a su experiencia y calidad, y quizás haya sido esto y las ganas de avanzar, innovar y dar un giro de 360º a la forma de diseñar, lo que ha hecho que algunas empresas en concreto crezcan y tengan una proyección nacional e internacional grandísima.

Una imagen, una experiencia.
Desde hace tiempo los “valores de empresa” son tan importantes como el producto de venta en sí, al igual que la identidad corporativa. Vender una filosofía de vida, una experiencia o una identidad es una forma exitosa y efectiva de llegar al público, pero para eso hay que invertir mucho esfuerzo, entre otras cosas, en crear una imagen potente que te identifique y te diferencie en el mercado.

Esta es la historia de dos empresas españolas que han sabido sacar partido a esto y el esfuerzo se ve reflejado en el éxito que tienen.

The ART
The ART Company nace en 1995, aunque su historia se remonta treinta años atrás. Ha sido una explosión para la gente joven de países como Francia, Alemania, Holanda, Inglaterra, Italia y España. Empresa afincada en La Rioja; confort, diseño e innovación son los tres motores que la hacen rodar. The ART Company se une a la moda de los valores de empresa, ya mencionados antes, entre ellos el esfuerzo como actividad humana base y el humor, porque desbloquea situaciones tensas y hace ver la vida de manera distinta. Da una importancia a sus escaparates y al diseño de los mismos como un trampolín de promoción para sus productos. Sus campañas son frescas y transgresoras, sin dejar de lado que su investigación con materiales en nuevas técnicas de fabricación es un punto clave. Además, esta empresa se compromete con los nuevos diseñadores y creativos, en sus campañas publicitarias, para ayudar a introducirles en el mundo del diseño.

Camper
Poco se puede aportar al narrar la historia de esta marca, no obstante hagamos un repaso por su recorrido y filosofía. Camper nació en 1975, pero en realidad su compromiso con y origen verdadero está 120 años antes. Hay un detalle que fue clave para que hoy Camper sea lo que es: UN ESPÍRITU INNOVADOR. Antonio Fluxá se fue a Inglaterra con intención de conocer los últimos procesos en fabricación de zapatos, una vez de vuelta en Mallorca, seleccionó a los mejores artesanos para enseñarlos. Su hijo, Lorenzo, se empapó por el gusto de este cotidiano objeto. Innovó en procesos de producción industrial, mimando la calidad como lo había hecho siempre. Fue el nieto de Antonio el que por fin, en 1975, crea la marca Camper, una empresa que recogió un nuevo estilo de vida. En 1981 se inauguró la primera tienda, revolucionando las empresas de zapatos con atrevidos elementos gráficos que hicieron que creciera hasta llegar a las ciudades más punteras de Europa.

En Camper, es tan importante el producto como la gráfica. Los promotores de la marca buscaban un logo que transmitiese bien el espíritu. El primer logotipo fue con la tipografía en negro, pero con la apertura de la primera tienda, cambiaron el logo a como lo conocemos actualmente, en rojo con la tipografía en blanco. Anuncios, bolsas y catálogos se incorporaron a la imagen de la marca como parte esencial.

Con el cambio de milenio, Camper quiso dar un giro, ya que sus productos eran suficientemente conocidos entre el público, para mejorar la cultura de la marca, es decir, buscando la esencia mediterránea. Los nuevos soportes publicitarios fueron acogidos rápidamente. La preocupación de la marca por su representación gráfica, sus conceptos y por mantener un mentalidad abierta, ha sido cuidada con esmero y por eso han colaborado con más de 40 artistas.

En 1998 fue Premio Internacional de Diseño. Para Camper el diseño es ética y estética. Además la funcionalidad y la salud son ejes centrales de la marca. La campañas de comunicación han sido imprescindibles en su desarrollo. En 2001 lanza “The Walking Society” que transmite la esencia de la marca, no son unos zapatos, sino una forma de pensar. También con “Walk, don´t run” como puntualización entre el mundo desarrollado y por desarrollar. O “Imagination Walks” donde la caja de zapatos Camper es una ventana a un viaje donde ellos te va a acompañar.

Tampoco hay que olvidar, porque nos afecta de forma directa, el hincapié que han hecho en el diseño interior de sus tiendas, escaparates y establecimientos, desarrollando una imagen propia y muy auténtica, incluyendo las dos “Casa Camper”, una en Barcelona y otra en berlín.

Color, forma, imagen, marca, identidad y diseño: Unos conceptos que han sabido explotar algunas empresas y que han sabido llevar con esfuerzo y proyección más allá de nuestras fronteras con mucho éxito el diseño en nuestro país.

Información recopilada por Ángeles Brugera Asensio.

 

 

 

www.the-art-company.com/ The Art company ®
http://www.artcompanykids.com/

http://www.camper.com CAMPER®