/PFC2012/ Maquedonia. Patricia Ramirez de Arcenegui

Maquedonia pretende, ante todo, concebir la fruta como un nuevo concepto. Aquí no es un alimento complementario a otras comidas, ni el postre final de una larga carta. En Maquedonia, la fruta es “el alimento”, principal y único. Este espacio consta de Mercado, Restaurante y Escuela, y siempre enfocado al mismo tema. Se busca una imagen fresca y natural, un proyecto basado, principalmente, en el color, las texturas y la madera.
En la primera planta se encuentra un mercado que, con su suelo de lamas de madera natural, recorre toda la superficie de principio a fin, dando lugar a diferentes espacios de comedor donde se consumirán los alimentos seleccionados en el mercado. Pero estos dos espacios están siempre separados por una serie de mallas metálicas superpuestas, de manera que ningún espacio en la planta está completamente oculto.
En la segunda planta, el mercado se convierte en biblioteca, la cual rodea las aulas de la escuela, generándose un espacio completamente dinámico y social, también con mallas superpuestas.
El color impregna los muebles que presiden el mercado en la planta baja, y las aulas en la planta superior.
En conclusión, es un espacio en el que los filtros y el color acaparan la vista, siempre sobre superficies de distintas maderas naturales, y en el que se aprende considerablemente sobre todas las frutas del planeta.

Patricia Ramírez de Arcenegui